Tipos de agresión canina ¿por qué atacan los perros?:
¿Por qué atacan los Perros?
El Médico Veterinario Rubén Mentzel, docente de la Facultad de Ciencias Veterinarias de la U.B.A. -Buenos Aires - Argentina y especialista en comportamiento animal, la agresividad en los perros, en términos generales, es el conjunto de factores entre los que se encuentran los ambientales, individuales, fisiológicos, los distintos grados de violencia canina deben ser tratados por especialistas de formas diferentes.
La agresividad es una conducta natural de los perros que permite regular las relaciones entre los miembros de una manada, y entre éstos y los otros animales, en el entorno doméstico, los problemas de agresividad son el principal motivo de consulta en relación con los problemas de comportamiento los accidentes más graves y habituales los sufren los niños, los más pequeños de la casa suelen ser las víctimas más frecuentes y la explicación que los expertos es que los menores no son realmente conscientes de las amenazas previas al ataque de un perro.
El conocimiento del lenguaje corporal de los perros puede evitar muchas veces un ataque, esto ocurre en casos donde la agresividad va dirigida a los miembros de la familia por conflictos de tipo jerárquico en estos casos es de vital importancia conocer cómo se establece la jerarquía en una manada y las reglas que la mantienen en armonía para evitar este tipo de agresividad.
Ningún perro muerde porque si, algunas acciones pueden parecer divertidas a las personas pero resultan molestas para un perro cuando hacen esto se irrita, y puede llegar a ponerse a la defensiva, los ataques de perros a personas son causados por personas que no tienen conocimiento para comportarse con un perro.
Las agresiones reportadas, son producto de provocaciones que hacen que los perros se desestabilicen, por ello usan la agresión como un mecanismo de defensa.
Haga caso a lo que dice el viejo refrán “al que está quieto, se deja quieto”. No hay que buscar lo que no se ha perdido, si no hay justificación para hacerlo en Colombia muchas de las agresiones que nosotros evaluamos, incluso al revisar la base de datos, se infiere que el médico reporta que es una agresión provocada, significa que el perro no agredió porque sí, si no que reaccionó ante un estímulo provocado.
Clasificaciones de agresividad canina hay tantas diferentes vamos a clasificar los principales tipos de agresividad canina existentes para poder entender qué hace que los perros reaccionen de esa manera:
Tipología de la agresividad La agresividad canina puede manifestarse por varias causas o factores. Recogemos aquí los distintos tipos entre los cánidos:
1) Agresividad por dominancia o competitiva: se manifiesta cuando dos o más perros intentan acceder a un mismo recurso a la vez, también para imponer la jerarquía dentro de un grupo, igualmente se puede manifestar con humanos, ya que al convivir con nosotros, en sus esquemas mentales, somos una manada, e Intentará acceder al mejor puesto, es decir, querrá ser el líder.
Hay problemas genéticos, como el síndrome de la ira; una manera exagerada de agresividad por dominancia que aparece en algunas razas como, por ejemplo, en el Cocker Spaniel Inglés.
2) Agresividad maternal: la manifiestan las hembras cuando creen que sus crías corren algún peligro, en general, si una perra es molestada por extraños en su paridera, los echará si éstos persisten en quedarse, en caso de que se acerquen a retirar o acariciar algún cachorro, se lanzará a atacar.
3) Agresividad por dolor: como respuesta a la aplicación de estímulos dolorosos.
4) Agresividad intrasexual: se origina con la presencia o convivencia con perros del mismo sexo.
5) Agresividad intersexual: se origina con la presencia o convivencia con perros de distinto sexo (macho-hembra).
6) Agresividad territorial: se manifiesta ante la aparición de un intruso en su territorio, ya sea persona o animal.
7) Agresividad redirigida: un estímulo presente para el perro desencadena agresividad, pero éste no tiene acceso al estímulo desencadenador de la misma, redirigiéndola hacia otro estímulo presente.
8) Agresividad secundaria a endocrinopatías y enfermedades del sistema nervioso central.
9) Agresividad aprendida: mediante adiestramiento.
10) Agresividad por miedo: común en perros miedosos y sin temple al enfrentarse a una situación novedosa o extraña en la que se siente amenazado.
11) Agresividad predatoria: se da por el movimiento de lo que simula ser una presa, adicional la Agresión de conducta exacerbada, los perros desarrollan este comportamiento de perseguir todo lo que se mueve aparece con intensidad cuando el perro está en condiciones infrahumanas encerrado en una jaula sin socializar manteniendo un alto nivel de ansiedad si se mueve cualquier objeto delante de su jaula el animal no distingue si es un objeto o un ser vivo dejando claro que cualquier perro bajo estas condiciones y circunstancias lo puede desarrollar exacerbar significa provocar furia, irritación o disgusto. Aquel que está exacerbado, por lo tanto, se siente furioso, irritado o disgustado.
CONDUCTAS AGRESIVAS
Los especialistas en comportamiento animal señalan otras causas normales de agresiones caninas:
1) Agresión por Maltrato: no sólo físico y psíquico, como estar siempre atado, o quedarse solo durante la mayor parte del día.
2) Agresión por ambiente violento: en hogares donde son frecuentes las discusiones y los castigos físicos.
3) Agresión Territorial: en defensa de su espacio cuando un intruso irrumpe la tranquilidad en el hogar del perro.
4) Síndrome de aislamiento: cuando ha sido criado sin posibilidades de sociabilizarse y, por tener poco contacto con niños o adultos, no los reconoce como parte de su grupo.
5) Por juego: cuando se lo ha acostumbrado a actividades violentas y el animal no tiene autocontrol.
6) Maternal: en defensa de los cachorros la hembra se siente amenazada por la seguridad de sus cachorros.
7) Agresión Redirigida: cuando el tutor intercede para evitar que su perro ataque a otro perro o persona.
8) Agresión Predatoria: desencadenada por algo que se mueve y suena parecido a una presa.
9) Agresión Por pánico: ante explosiones y estampidas cuando el perro es sometido a una situación que le causa temor puede salir corriendo de lo que le causa miedo o puede morder.
10) Agresión por recursos se da cuando un intruso intenta tomar su comida o juguetes o hembras en celo.
11) Agresión Por cambios fisiológicos se da en perros de avanzada edad por dolencias físicas también en hembras en celo es recomendable no tocarlos ni molestarlos y es recomendable la valoración del médico veterinario.
12) Agresión por defensa de la manada cuando un integrante de la familia se ve amenazado, el perro acude a su defensa.
SEÑALES CORPORALES QUE ANTICIPAN LOS ATAQUES Y MORDEDURAS
1. Conductas de desplazamiento: rascarse u olfatear el suelo.
2. Señales de Calma: bostezar, lamerse los labios, mirar hacia otro lado, volverse hacia otro lado, moverse lentamente.
Estos dos primeros grupos de conductas serían asimilables a las que realizamos los humanos cuando nos encontramos incómodos ante una situación: nos rascamos la cabeza, desviamos la mirada, etc.
3. Signos de Estrés: jadeo, pupilas dilatadas, ojos abiertos de manera que el contorno blanco es muy evidente, sacudida del cuerpo para liberar tensión y adrenalina, sudor en las patas, temblor, piloerección (el pelo del lomo se eriza) cuando las conductas de desplazamiento o las señales de calma o apaciguamiento no funcionan, la tensión del perro frente a la amenaza aumenta el perro se prepara para la huida o el ataque.
4. Focalización: Si el perro aún no ha conseguido neutralizar la amenaza y se siente acorralado, comienza a prepararse para el ataque, ya no emite más señales de desplazamiento ni señales de calma, el perro cierra la boca y se mantiene inmóvil, enfocado en su amenaza.
5. Preparación para el ataque: el perro levanta los belfos, gruñe y enseña los dientes Aunque gruñir y enseñar los dientes es parte del lenguaje canino, hay que tener especial cuidado en el caso de las interacciones entre niños y perros, los niños pequeños se confunden al creer que un perro está sonriendo cuando muestra los dientes.
6. Embestida: es el último paso hacia la mordida.
7. Mordida: el perro consuma su ataque para defenderse (o defender aquello que él cree que le pertenece) de la amenaza.
Cualquier perro de cualquier raza pura o mestizo es capaz de infligir un daño a cualquier persona o sus bienes a través de su mordedura ¿Consigue realmente la ley de perros potencialmente peligrosos evitar los ataques graves de perros a otros seres vivos?
A tenor de estas disposiciones legales, las diferencias principales entre un supuesto Perro Peligroso y un perro que no atienda a esta consideración serían la capacidad para mostrar comportamientos agresivos y/o que pertenezca a alguna de las razas descritas o sus cruces, por lo que hay que tener muy claro qué significa y qué causas tiene la agresividad canina.
Los perros no manifiestan conductas agresivas sin razón, siempre existe una patología física de base o un estímulo desencadenante de esa conducta y, si alguna de estas dos condiciones no están presentes, el animal no tiene por qué presentar este tipo de conducta, lo que implica que la agresividad de los perros se produce normalmente en determinados contextos o bajo ciertas condiciones clínicas, por tanto, no se puede generalizar y decir que existen “razas peligrosas”, sino sólo perros que reaccionan de forma agresiva en determinadas circunstancias.
DESCRIPCIÓN DEL PROBLEMA:
Atendiendo al blanco de los ataques.
Agresividad dirigida hacia personas.
Hacia personas de la familia.
Hacia personas desconocidas.
Agresividad dirigida hacia perros u otros animales.
Hacia perros u otros animales con los que convive.
Hacia perros u otros animales desconocidos.
Hacia perros o animales conocidos sin convivir con ellos.
Atendiendo al contexto en el que aparece la agresividad.
El contexto son la serie de eventos, individuos y estímulos medioambientales presentes en el momento en el que el animal presenta la conducta agresiva.
Atendiendo a la postura del perro;
Agresividad ofensiva.
Agresividad defensiva.
Agresividad ambivalente.
EN FUNCIÓN DE LA CAUSA DE LA AGRESIVIDAD:
Agresividad con causa orgánica. Este tipo de agresividad tiene origen en alguna patología orgánica o física del animal.
Por dolor (agudo, crónico o recuerdo de un dolor ya curado en una zona corporal concreta).
Por prurito intenso.
Por déficit sensoriales (sordera y/o ceguera).
Por trastornos endocrinos (hipotiroidismo, Cushing, Diabetes Mellitus, etc).
Alteraciones propias del SNC (tumores intracraneales, hidrocefalia, epilepsia, siringomielia, lisencefalia, enfermedades de almacenamiento lisosomal, etc).
Enfermedades víricas (rabia o moquillo).
Enfermedades bacterianas (meningitis bacteriana).
Encefalopatías metabólicas (hepática o urémica).
Enfermedades tóxicas (intoxicación por plomo).
Agresividad sin causa orgánica o puramente conductual.
La conducta agresiva en este caso tiene el origen en experiencias tempranas negativas, carencias de estímulos, frustraciones, estrés, miedo o traumas psíquicos de diversa índole e, incluso, en una marcada territorialidad. Suelen ser animales físicamente sanos pero que presentan inestabilidad emocional o psíquica por diversos motivos.
Agresividad por conflicto social.
La mal denominada “agresividad por dominancia” (si la conducta agresiva estaba dirigida hacia las personas) o “agresividad competitiva” (si lo estaba hacia otros perros), y a la que también algunos autores denominan “agresividad por complejo de control” (esté dirigida hacia personas u otros perros).
Agresividad ofensiva por:
Protección de recursos.
Intrasexual (entre machos enteros).
Agresividad defensiva por:
Protección de recursos.
Miedo.
Agresividad por frustración.
Agresividad territorial o protectora.
Agresividad por depredación o depredadora.
Agresividad redirigida.
Agresividad durante el juego.
Agresividad maternal.
La “agresividad por conflicto social”, es la agresividad sin causa orgánica que hace que un perro agreda a una persona u otro animal en un contexto concreto (hecho éste que nos ocupa) no es algo que el animal adquiera únicamente por herencia de su material genético al nacer, sino que la genética del animal unida a los factores hormonales (principalmente las hormonas sexuales masculinas) sólo le confieren una determinada “tendencia” a mostrar una conducta agresiva, la última parte de la ecuación, pero no menos importante, es el aprendizaje que haga el perro en su entorno, y en esto tienen un papel importantísimo la socialización del animal con el resto de seres vivos con los que vaya a tener que relacionarse en su vida y el buen manejo por parte de las personas responsables del perro.
Si a un perro con tendencia baja el entorno le es favorable para que aprenda a tener un comportamiento correcto desde que es cachorro, es prácticamente imposible que vaya a presentar una conducta agresiva dirigida hacia otros seres vivos, en el caso de que un perro presente una tendencia intermedia, el entorno y el aprendizaje que haga de él serán cruciales para que manifieste conductas agresivas hacia otros seres vivos o no y sólo en caso de perros con una tendencia muy alta (por cruces inapropiados) el aprendizaje y el entorno serán los factores menos decisivos para que presente finalmente un comportamiento agresivo.
Cualquier perro podría desarrollar cualquier patología orgánica que hiciera que su conducta fuera agresiva e inclusive, bajo determinadas condiciones adversas de crianza y manejo, cualquier perro podría manifestar comportamientos agresivos sin que hubiera una causa física subyacente.
Los factores que influyen en la agresividad canina hacia las personas, de manera que aunque un perro haya mostrado una conducta agresiva en alguna ocasión, existen otras muchas en las que no tiene por qué mostrarla y de igual forma, un perro que nunca se ha comportado con agresividad puede hacerlo bajo determinadas condiciones como ansiedad, miedo, tratos incorrectos.
¿POR QUÉ LOS PERROS ATACAN MÁS A LOS NIÑOS?
Las estadísticas demuestran un porcentaje muy elevado de los ataques de perros son hacia niños en un 80% del total de los casos, existe una razón para ello, las principales causas de agresión de perros hacia niños, de cómo podemos evitar estas situaciones y de otros detalles que debemos tener en cuenta:
ERRORES EN LA COMUNICACIÓN
Por norma general los adultos deben supervisar siempre la interacción entre niños y perros, de no ser así existen muchas probabilidades de que una mala comunicación termine con una mordedura, que puede ser muy grave dependiendo del tamaño de perro, se tiende a confiar mucho en un perro que nunca antes ha mostrado señales de agresividad, no obstante, los perros hablan en un lenguaje corporal concreto que hasta las personas adultas pueden no saber interpretar, ¿Qué ocurre entonces con los niños?.
Ellos están experimentando aún las habilidades cognitivas (como la percepción, la atención o la memoria), las cuales no se desarrollarán completamente hasta los seis años, aproximadamente, lo que les hace especialmente vulnerables a errores de comprensión.
Antes de un ataque, el perro nos manda una serie de señales previas como pueden ser las señales de calma, mostrar los dientes o gruñir, todo ello nos indica que el perro se siente incómodo, tanto como para atacar, estas señales físicas son obvias para nosotros, pero no para los niños, los cuales creen que se trata de un juego.
Conductas negativas de los niños hacia los perros:
• Mirar fijamente
• Abalanzarse sobre el perro
• Tirar de la cola
• Tirar de las orejas
• Molestar
• No dejar descansar
• Gritarle
• Abrazarlo efusivamente
• Meter los dedos en sus cavidades
Los niños suelen ser muy invasivos, algo que no todos los perros son capaces de comprender y respetar, para ellos se trata de "seres pequeños" que gritan y que hasta pueden llegar a hacer daño, es entonces cuando se empieza a producir una asociación negativa.
Si además el niño actúa de forma invasiva nosotros regañamos al perro por gruñirle, (recordemos que él intenta comunicar su incomodidad) estamos provocando un aprendizaje por asociación, también conocido como condicionamiento clásico, el perro empieza a relacionar al niño como algo desagradable e incluso como algo malo, aumentando sus niveles de estrés y hasta haciendo que intente huir, y en caso de que eso no sea posible, morder.
¿Cómo evitar el ataque de un perro a un niño?
Para prevenir las situaciones mencionadas será fundamental estar presente siempre en la misma habitación cuando se encuentren juntos el niño y el perro, no importa si tenemos plena confianza en nuestro perro de 10 años, en ocasiones, un dedo en el ojo, problemas de edad (como la artrosis) o un momento de hiperexcitación pueden provocar una respuesta inesperada, evitemos que pueda pasar algo supervisando las interacciones.
A partir de cierta edad, podemos empezar a explicarle a un niño que los perros pueden morder y hacer mucho daño, les enseñaremos a identificar las posturas de apaciguamiento como apartarse, girar la cabeza, relamerse y girar el cuerpo entero, educando a nuestro pequeño lograremos que la convivencia sea muy positiva, también les enseñaremos a respetar sus juguetes, la comida o el sofá, recursos que pueden ser protegidos en algún momento por el perro.
¿Qué hacer si un perro gruñe o muerde a un niño?
La agresividad es un problema de conducta serio si está enfocado a niños, debemos evitar totalmente el contacto entre perro y niño y la solución inmediata es buscar un hogar provisional al perro hasta acudir a un especialista, mantener en casa a un perro que gruñe o ataca a los niños puede derivar en una agresión, en ningún caso se recomienda hacer ningún tipo de terapia o tratamiento por nuestra cuenta, sin la supervisión del especialista.
Recomendaciones:
1) Nunca ningún perro se deja a solas con niños, a los niños se les debe enseñar a respetar y a interactuar con los perros sean grandes o pequeños.
2) No existen razas de perros buenas o malas, sino animales con su propio temperamento, el peligro radica en la tenencia irresponsable de los tutores.
3) En caso de que el accidente ya se haya producido, primer paso lavar bien la herida con agua y jabón para eliminar la mayor cantidad de virus, tratar de identificar al perro agresor y a su tutor; concurrir de inmediato a un hospital o centro de salud más cercano; y, finalmente, cerciorarse de que el animal en cuestión sea observado por un Médico Veterinario o por un personal de salud capacitado, a fin de saber si se encuentra infectado con rabia, Cuiden y respeten a sus perros, eduquen bien y vigilen a sus niños.
LA CIENCIA DEL COMPORTAMIENTO ANIMAL
Los perros sólo conocen un lenguaje para expresarse, que se basa en una variedad de vocalizaciones diferentes y en un lenguaje corporal muy variado ese lenguaje lo emplean tanto con otros perros como con las personas cuando existe una interacción con ellos; por eso es muy importante que las personas que constante o puntualmente tenemos que tratar con estos animales sepamos lo que nos quieren decir en cada ocasión y situación, para evitar agresiones.
La prevención es la clave para evitar la agresión de un perro y los profesionales que estamos en contacto con ellos debemos saber cómo aproximarnos y tratarlos de la manera más adecuada para no provocar en ellos conductas indeseables y en casos extremos, saber cómo reducirlos con el mínimo daño para las personas y para ellos mismos, esto debería ser obligatorio en profesiones como son los veterinarios, los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado y los bomberos.
La Etología proporciona las herramientas apropiadas para darles un trato amable y evitar que nos vean como una amenaza de la que defenderse continuamente, a ningún animal, le resulta rentable estar luchando continuamente, porque podría resultar gravemente herido en la pelea o perder la vida, motivo por el que un perro equilibrado no agrede a la primera de cambio ni por cualquier cosa sino que, antes de darse la agresión, los perros emiten muchas señales que les sirven para rebajar su nivel de estrés y para hacer entender al otro individuo que no buscan conflicto y que quieren evitarlo; cuanto mayor sea el repertorio de estas señales del individuo mejores serán sus habilidades sociales.
Cuando un perro empieza a encontrarse bajo una situación estresante, sea ésta de la índole que sea, manifiesta una serie de conductas que se reproducen de forma muy similar en todos los individuos de la misma especie que se enfrentan a una situación parecida.
Las “señales de calma, de apaciguamiento o tranquilizadoras”, un perro sometido a estrés puede manifestar con mayor facilidad conductas de nerviosismo o de miedo, que serán las últimas señales que emita antes de hacer efectiva la agresión sobre aquel que le supone una amenaza, habiendo emitido previamente y como norma general, muchas de estas otras señales que manifiestan su malestar.
1) Expresiones faciales:
Desviación de la mirada, entrecerrar los ojos/pestañear y mirada de reojo.
Bostezos repetidos.
Retracción de labios horizontal o hacia atrás con exposición de la mayoría de los dientes y la boca algo abierta (es una amenaza con tintes de miedo).
Fijación de la mirada en los ojos del oponente (señal de reto).
Retracción de labios vertical o hacia arriba mostrando los dientes y las encías teniendo la boca parcialmente abierta (amenaza que avisa de agresión).
2) Expresiones corporales:
No moverse o adoptar cualquier postura corporal perteneciente a las señales de calma.
Erizamiento del pelo del lomo o línea dorsal del cuerpo (es indicativo de tensión, puede ocurrir tanto en situaciones de miedo como de agresividad ofensiva).
Temblor corporal (indicativo de situación estresante que provoca miedo en el animal).
Micción y/o defecación por estrés o miedo, Señales con las orejas:
Orejas hacia atrás extendidas contra los lados de la cabeza (indicativo de ansiedad, el animal puede agredir o mostrar miedo según lo que suceda a continuación).
Orejas aplastadas contra el cráneo y hacia atrás (señal de que el perro está asustado, se puede acompañar de exhibición de los dientes y entonces se convierte en una señal de agresividad defensiva).
Orejas orientadas hacia delante (indicativo de que el perro está dispuesto a atacar, se puede acompañar de fruncido de hocico y dientes descubiertos, convirtiéndose en una señal de agresividad ofensiva).
Señales con el rabo:
Leve movimiento del rabo (señal de calma).
Rabo por debajo de la horizontal del perro, cerca de las patas traseras, con el cuerpo en postura normal (señal de incomodidad o de malestar).
Rabo por debajo de la horizontal del perro, cerca de las patas traseras, con la postura del cuerpo algo agachado (señal de ansiedad y sumisión moderada).
Rabo metido entre las piernas (sumisión por miedo, puede acompañarse de temblor corporal).
Rabo erizado en la punta (indica ansiedad).
3) Vocalizaciones:
Gemidos aislados o acompañando a los jadeos.
Gruñido unido a exhibición de dientes o gruñido mantenido que termina en un ladrido (ambos representan amenaza).
Gritos o chillidos agudos sin que haya motivo de dolor físico (representan miedo).
Hay que tener en cuenta que todas las señales que emite un perro en cualquier situación, incluida cualquiera que le provoque estrés, hay que interpretarlas conjuntamente para saber lo que está expresando el animal en ese preciso momento, es decir, hay que descifrar lo que expresa su cuerpo, junto a su mímica facial y a su vocalización.
La Agresividad en el Canis Familiaris no es heredable y hasta el momento no hay estudio científico que lo pruebe, la agresividad se debe a una causa orgánica o al aprendizaje, en el caso del aprendizaje “siempre será culpa de los tutores” que el perro sea agresivo ya que estos son los responsables del animal, la conducta agresiva-no solo se basa en morder sin no que también cuando gruñe o enseña los dientes es una conducta de adaptación que, directa o indirectamente, beneficia al individuo, la agresividad competitiva en el perro doméstico es un comportamiento que la selección natural ha premiado y por lo tanto ha evolucionado en pro de su supervivencia y reproducción.
Aprendizaje de la Agresividad.
Los perros generalmente antes de morder siempre suelen avisar mediante su lenguaje corporal o bien gruñendo o enseñando los dientes, a los propietarios de perros se recomienda que cuando detecten en su perro el menor signo de agresividad tomen medidas al respecto si no tienen conocimientos sobre este tema deberían ponerse en contacto con un profesional con conocimientos de comportamiento canino porque hay que ver primero el por qué lo hace, diagnosticando el tipo de agresividad (miedo, territorial, protección de recurso…) y no volver a darle la oportunidad de que lo vuelva a hacer evitando ese tipo de situaciones porque se le refuerza la conducta.
Ejemplo de cómo un perro aprende la agresividad territorial, el territorio es muy valioso para el animal, ya que en el mismo se lleva a cabo el acceso a fuentes de recurso -comida, agua-, se evita la depredación enfermedades y el ataque de otros animales y se extienden sus genes.
Los perros llevan consigo su territorio y este puede ser perfectamente el domicilio donde viven, el coche en el que están esperando a su propietario, el banco del parque donde estamos sentados, el jardín de la casa o fuera de un bar en el que están a la espera de que salga su dueño, en resumen, en una zona específica vigilada por el animal, en la agresividad territorial el perro está aprendiendo en esas ocasiones mediante el condicionamiento de evitación y escape.
El condicionamiento de escape se da cuando el intruso invade el territorio, al invadirlo el mismo le está aplicando al perro un refuerzo negativo, que es aversivo y hará que la respuesta agresiva que elija el perro se repita, una vez cese la aplicación de dicho refuerza cuando el intruso abandone el territorio.
En la evitación, el animal aprende que puede interrumpir el estímulo aversivo mediante el escape y comienza a responder antes de que se presente el mismo la llegada del intruso, con lo cual el perro no sufre su presencia la invasión del territorio, por desgracia, el perro aprende que las conductas agresivas son conductas de evitación muy apropiadas.
Esto se puede enseñar de forma inadvertida y suele suceder cuando el intruso responde ante el ataque del animal vacilando-por ejemplo: me quedo, me voy, no me muevo, bueno me voy, en este caso, aparte de establecerse rápidamente el condicionamiento de evitación también el mismo se hace muy resistente a la extinción, por todo lo anterior, no es de extrañar, que de ahí aparezca la posterior apariencia de la llamada agresión “impredecible” y “no provocada”. Es más, también es muy probable que la intensidad de la conducta agresiva aumente con la experiencia del animal.
RESPONSABILIDADES DEL TUTOR DE PERROS
Necesidades primarias de un perro dentro de la estructura familiar, todos los perros necesitan una comprensión clara de que los seres humanos en su hogar son los "líderes de la manada". La consistencia de todos los miembros de la familia en el seguimiento de las normas hace cumplir los límites y una comprensión del porqué esto es importante que el Propietario establece límites territoriales y psicológicos para el perro.
Designe un lugar para su perro; cajón, guarida o cama, usted necesita decidir donde el perro va dormir y asegúrese de que el perro duerma allí, designe un lugar en el cual su perro va a comer y beber, el agua debe estar disponible en todo momento, se recomienda que la comida del perro no se debe dejar hasta después de comer.
Las costumbres de cocina para establecer desde el principio, su perro no debe tomar comida de la mesa, mendigar o ser alimentado desde la mesa, su perro no se sentirá ofendido ya que va a ver esto como su lugar natural y el que le corresponde en la manada, designe juguetes caninos y zona de juegos un lugar en donde hacer sus necesidades, al proporcionar normas, límites, calma y liderazgo asertivo en la manada, su perro puede desarrollar comportamientos positivos que serán un sustituto de otros patrones de comportamiento instintivos, como la persecución, lucha, etc, y Satisfacer las necesidades de los perros.
A) Necesidades físicas de alimento, agua fresca y el ejercicio apropiado para la raza, luego las necesidades sanitarias de vacunación control de parásitos y visitas regulares al veterinario como sea necesario y por ultimo las necesidades psicológicas.
Dele al perro una sensación de seguridad haciendo que el propietario asuma la posición de "líder de la manada" bajo cualquier circunstancia, siempre sea coherente en sus interacciones con su perro, las correcciones deberán seguir inmediatamente al comportamiento negativo del perro.
Los perros viven en el ahora, ellos no recuerdan lo que sucedió hace cinco minutos, así las correcciones deberán ser muy oportunas, muchas veces una corrección verbal simple, con la energía adecuada será suficiente, muéstrele a su perro el comportamiento correcto.
Felicite a su perro sólo cuando el perro esté en calma o un estado sumiso, establezca con su perro un sistema de comunicación con comandos consistentes y energía que pueda entender, enséñele normas y límites coherentes para que pueda hacer frente a su entorno, un perro no entiende un día de fiesta o de vacaciones a partir de normas, la inconsistencia será percibida por el perro como la debilidad en el "líder de la manada".
Acérquese a su entrenamiento con calma energía asertiva, enséñele a respetar y confiar en usted por el manejo de una manera consistente, es su actitud general, su estado de ánimo y la energía que el perro está recogiendo y procesando en su mente.
Los Niños y los Perros.
Hay muchos matrimonios o parejas que ya tienen perro antes de tener un hijo, si al perro se le deja hacer lo que quiere, prestándole demasiada atención y dándole demasiados cariños y mimos cuando llega el cachorro de Homo Sapiens a casa se quiera o no, se le deja al animal a un lado y ya no se le presta (o se le puede prestar) tanta atención.
Es normal que la madre otorgue a su hijo/a los cuidados parentales cada tres horas dándole pecho o su padre dándole el biberón, cogiéndolo en brazos cuando llora…. siendo esto para algunos perros una competición por un recurso muy valioso como es la atención y cercanía de los propietarios, los mal llamados “celos”.
No es de extrañar que algunos individuos de las diferentes razas existentes se tomen todo lo anterior como una competición y a la mínima de cambio el niño/a pueda ser mordido, también hay riesgo de que un niño sea mordido si se le aplica al perro algún castigo a causa del mismo Además de todo lo anterior hay que saber que un niño/a y más de 2 ó 3 años, un perro no lo ve como a un humano adulto, por los siguientes motivos:
- Es pequeño y no puede ser encajado por su tamaño como hombre o mujer.
- No huelen a Testosterona como los hombres.
- Tampoco huelen a Progesterona como las mujeres.
Suelen sin querer realizar muchas comunicaciones agonísticas ya que no controlan la comunicación como chillidos, gesticulaciones exageradas y variadas, miran fijamente a los ojos, corren, siendo todo lo anterior señales de intención que el animal se las puede tomar como una amenaza.
- No tiene fuerza para impresionar al perro.
Derivado de estos factores “el posible ataque” de un perro adulto se produce como consecuencia de:
- Que el perro no esté socializado con niños.
El periodo de socialización es un periodo sensible que empieza desde la cuarta semana y finaliza sobre la duodécima, pero puede variar dependiendo de la raza y el individuo; y se podrá comprobar que está finalizando cuando veamos que el cachorro tiene una reacción intensa de miedo frente a un estímulo desconocido y esto suele ocurrir sobre los tres meses de edad.
Es muy importante una buena socialización de nuestro cachorro con el entorno, todo tipo de estímulos (cuantos más mejor), animales, personas y “sobre todo con niños”.
- Entiende como agonística cualquier comunicación.
- El niño invade el territorio del perro.
- Estemos ante perros que sean miedosos o tímidos y sufran estrés y más si este estrés es crónico.
El carácter miedo, la heredabilidad en el perro doméstico es de 0,4-0,5, es decir, que si un perro es miedoso y tiene descendencia, tendrá una probabilidad del 40-50% de que sus hijos hereden el mismo carácter.
Ante este tipo de agresividad hay que saber que la conducta seleccionada en última instancia en un evento de miedo, es probable que se seleccione de nuevo, dado que esa conducta fue satisfactoria resolviendo la respuesta emocional negativa y la respuesta de estrés asociada en esa ocasión, cada vez que el perro no consigue alivio las estrategias de agresividad se hacen más y más activas, en un perro miedoso la agresividad será más fácil que se desencadene y ante estímulos cada vez menos predecibles siempre que se le prive de la distancia de fuga o entre en la crítica.
El estrés es un indicador fisiológico de bienestar animal y es acumulativo, a un perro que no se le baje el estrés mediante por ejemplo su estimulación física y mental y esté en estrés crónico la agresividad será más fácil que se desencadene y ante estímulos cada vez menos predecibles, al igual que en el miedo.
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